Si no se fumara, los tumores de vejiga serían enfermedades raras y los de esófago o cabeza y cuello disminuirían exponencialmente

Si no se fumara, los tumores de vejiga serían enfermedades raras y los de esófago o cabeza y cuello disminuirían exponencialmente

Los pacientes fumadores tienen un perfil genético tumoral diferente al de los pacientes no fumadores, lo que significa que el tratamiento de unos y otros varía dentro de un mismo tipo de tumor.
Dejar de fumar es clave incluso cuando el tumor ha sido diagnosticado, ya que se ha observado una clara relación entre la mejoría en términos de supervivencia y respuesta al tratamiento y el abandono de este hábito.

Tal es la relación que existe entre este tumor y el tabaco que la doctora López Criado asegura que “el cáncer de vejiga sería una enfermedad rara si la gente no fumara”; una afirmación que la doctora prácticamente extiende a otro tipo de tumores como el de esófago o los de cabeza y cuello, que disminuirían exponencialmente. Y es que, aunque siempre se habla de la relación que existe entre el cáncer de pulmón y el tabaco, la realidad es que esta sustancia es la causa de hasta 14 tipos de cánceres diferentes en fumadores activos, diez menos que en fumadores pasivos, un colectivo del que la doctora advierte que tampoco habría que olvidarse.

Esta experta recuerda la importancia de dejar de fumar, incluso aunque el cáncer ya haya sido diagnosticado. Como señala la doctora, “hoy sabemos que dejar de fumar es un factor de buen pronóstico que implica una mejor evolución del cáncer en términos de respuesta y supervivencia”.

El tabaco condiciona el tratamiento oncológico de los pacientes

Actualmente, el descubrimiento del genoma ha desvelado que los pacientes oncológicos fumadores tienen un perfil genético completamente diferente al de los pacientesoncológicos no fumadores, ya que “el tabaco genera unas mutaciones que no existen en las personas cuyos cánceres no dependen del tabaco”, apunta la doctora López Criado, quien continúa señalando que “cambia el perfil molecular, lo que tiene un impacto directo en los tratamientos; por ejemplo, mientras que la inmunoterapia es más eficaz en pacientes fumadores porque son personas con mucha más carga de mutación, los tratamientos dirigidos a una alteración genética determinada son más habituales en pacientes no fumadores”. Además, concluye la doctora, “en general, los pacientes oncológicos no fumadores tiene una mayor tasa de supervivencia global”.

Además, existen tumores como el cáncer microcítico de pulmón, los carcinomas uroteliales o los tumores escamosos de pulmón y de cabeza y cuello que aparecen casi exclusivamente en pacientes fumadores activos e incluso en los pasivos. Estos tumores suelen además asociarse y no es raro el caso del paciente que desarrolla tumores múltiples, es decir, que desarrolla un cáncer de pulmón y, con los años, un cáncer de garganta o de vejiga. Y no solo de forma secuencial, sino, en ocasiones, de forma simultánea. “Tener cáncer de pulmón no te exime de poder tener otro tipo de tumor”, enfatiza la doctora.

Fuente: MD Anderson